Sí, también a los endodoncistas se nos rompen limas. En este caso hubo una serie de handicaps, y como suele ocurrir, también un exceso de confianza en que el caso era “sencillo”. Para empezar tenemos un paciente diabético tipo I, con insuficiencia renal y con una angina de pecho hace 1 año aproximadamente que fue mermada con la colocación de dos stent y su conveniente tratamiento anticoagulante con warfarina. Aparece con dolor espontáneo a todo tipo de estímulos y tras realizar el examen radiográfico comprobamos que se trata de una caries radicular favorecida por la retracción de la encía. Edad 82 años. Nos remiten al paciente más que por la endodoncia por lo médicamente comprometido. Además la limitación de la apertura es bastante considerable, a pesar de ser un 6, apenas conseguía a introducir las limas de 21mm. Ante esta situación opte por utilizar el sistema rotatorio TF, sistema que me parece bastante rápido, resistente y con poca dificultad en la técnica. Supongo que entre la entrada forzada de las limas por la poca apertura y visibilidad, el estrés por terminar pronto (no me atreví a inyectar otra cosa que no fuera mepivacaína y el paciente presentaba numerosas molestias durante toda la sesión) y el exceso de confianza en esas curvaturas, fracturé una TF 25/08 en el tercio medio. Como suele pasar si las cosas iban mal, se pusieron peor. Conseguí pasar el fragmento fracturado con una lima k08 y comprobar que ambos conductos confluían, sin embargo una lima k10 ya no conseguía pasar.Decidimos colocar hidróxido de calcio y citar al paciente para otra cita, este tipo de pacientes no conviene exigirles citas muy largas.
En la siguiente cita y planificando el caso a conciencia conseguí realizar una plataforma de acceso recto y tras mucho rato intentando introducir la punta ultrasónica de manera correcta conseguimos retirar el fragmento y terminar la endodoncia.
















